27.6.09

Espejo

¿Te acuerdas de la chica fotógrafa? La del verano gris en Costa Rica, tú con la piel tan morena que podrías ser de cualquier otra parte. Las ganas de quererla, siempre por si acaso. Porque te lo has propuesto. Porque te parece buena chica. Y le abrazas como si no fuera a acabarse nunca el día. La noche sobre vuestras cabezas, inmensa, como el historial de pequeños sueños que te has propuesto cumplir este año. Empezando por cuidarte un poco más, que nunca viene mal. Que hoy tus días, nadie puede estropearlos. Regálame una tarde en La Central, por los viejos tiempos. El cuento de Sofía, no habla de ti. Pero yo soy de esas chicas, tan gilipollas, que siempre te enseñan cosas, que podrían recordarte a otra. Y aguantan la compostura, como si lo hubieran ensayado durante días, frente al espejo. Maldíto espejo. Que te escupe todo lo que no vas a reconocer, de madrugada, cuando llegas casi arrastrándote de un día de fiesta y sólo te apetece encontrar un abrazo, en el que refugiarte por toda la vida y más. Y que te quiten lo bailao. Que tu sonrisa es infinita cada vez que se te atranca su nombre. O eso te han dicho.

23.6.09

Rellamada

Te bombardean con las atrocidades del mundo,
que quiebran tu voz de frío octubre apagado.

17.6.09

LP

Después de casi 6 años de osadía me doy cuenta que puedo hacer con el Blog lo que me salga de las pelotas.

Nota mental: Me aburres.

15.6.09

Metamorfosearse

Y si ahora estoy escribiendo no es por ganas, que me faltan. Es porque me lo ha pedido una madrileña que va de lista y estoy intentando hacer las paces con esa ciudad. Por amor propio. Porque bueno, porque hablar del tiempo siempre me ha parecido deprimente y la verdad, poco importa si no puedes hacer nada, si se te rompen las ganas, si la mano se te paraliza y olvidas nombres a conciencia. Hoy me he despertado desganada y únicamente ha salvado mi culo ese cd de Anni B. Sweet que está por llegar. Qué bien me sienta descubrir grupos nuevos que no conoces, aunque vayas de pseudo-moderna con trastornos indies, no eres novedad. Manu Chao me habla de malegría, cada vez que me tropiezo en la Rambla contigo. Y yo sólo puedo reírme al pensar que ella también te engañó, como todas las demás. Tú solita podrías haberte dado cuenta, mi pequeña padawan. El punky que me trajo de América del sur un par de sonrisas, ha vuelto a desaparecer. Los tipos majos te olvidan cuando se dan cuenta de que solo pueden follarse tu nombre. Todas las cosas buenas pueden ahogarte si escupes desdichas durante un tiempo. El próximo viernes búscame encartelando tristezas de madrugada por toda la ciudad.

3.6.09

Concurso

A veces tengo que hacerme la idea de que no te quiero, para no llamarte o esperarte en el andén del metro, como cuando venías los martes a verme y nos pasábamos lo que parecían años enteros tiradas en la cama, amándonos hasta las reencarnaciones.

18.5.09

Análisis

Camina, camina, camina. Dime si en tu ciudad hace frío. Tras dos horas y media mirándote la espalda, cualquiera podría ser fanático del PostPorno. Cuánto hemos vivido. Cuánto nos queda por vivir. No es cuestión de frialdad, qué quieres que le haga, si Murakami me da igual. No tengo nada contra él. No podría haber solo cosas buenas. Los modernos se comparan antes la cámara que la polla y joder, todo eso, no me importa. ¿Sigue haciendo frío? Puede que aún te creas importante, después de que te haya olvidado. Ya sé que mis maneras son discutibles, pero no me quedaba otra opción. A veces sólo busco preguntas. Las respuestas volverán otro día. Seguro que vuelven. Como todas las cosas. Lo bueno, lo malo y lo peor. Fíjate tú, qué más da, si me da más confianza un pobre, un inmigrante, una puta, un mendigo, que toda esa legión de bolleras, que están muy buenas y es que no tienen nada más. Qué van a decirme, si no han pisado nunca "l’Antic Teatre", si no ven más allá de su propio ombligo. Follamigas como mercancía. No me da miedo tu estigma, las penas de más. Puedes romperte cuando quieras, hay mil como tú, sé que no me sorprenderá lo que halle dentro.

8.5.09

Analgésico

Debo resultar patética a las 3 de la mañana gritándote sin voz, sin que me oigas. Y escucho Copiloto, Deneuve y Hermanos Fulcanelli Trio, justo por ese orden. Y darme cuenta de que a las dos horas, todo suena exactamente igual. Y ya no distingo entre lo que te debo, y entre lo que te falta de mí. Vamos a hacer una tregua. Antes de que me vuelvan loca todas tus amigas, quinceañeras hormonadas a tope. Qué curioso, que me embelese más tu hermana, que tú. Como en las películas de los domingos por la tarde, con todos esos dramas y la misma risa repetida hasta la saciedad. Hasta tenerla clavada, hasta aprendértela. Que te salga igual. Y convertirte en un no-vivo más.

Y excusarte después en utopías, en las que nadie confía. Abrazos hechos a medida. Como un traje de soplapollas. Sin emoción, sin ganas. Pueden darte igual, todos esos necios. Todas esas bocas sedientas de ti. Pueden, y no lo hacen. No voy a insistir.

19.4.09

Años

Y llego a la segunda década de mi vida, hormonada a tope, nostálgica a tope. Pero con la calma de quién ha conseguido ser un poquito más feliz, con la tranquilidad de quién va realizando sus sueños poco a poco, paso a paso, pero sin detenerse a pesar de los obstáculos.

Este año la agenda deseario está vacía y es que aún persigo con cautela los sueños del año anterior. Mis sueños pequeños, pero constantes. Suerte que no he dejado los conciertos, la buena música. Y que por favor, por favor, no deje de escuchar cantar a toda esa gente al unísono. Y sentir que se me eriza la piel al cerrar los ojos y saber que me basta con eso para ser feliz.

Y darme cuenta, aunque a veces me cueste, de que no estoy sola. Y mandarles un saquito de abrazos a todos los que aparecieron y a los que se fueron también. Prometo quedarme con lo bueno. Con todos los besos, las camas deshechas, las cenas improvisadas bajo la lluvia. Todos los fantasmas que omitieron el daño y me permiten recordar quién soy.

Y estos días me siento mejor, aunque no me guste celebrar mi cumpleaños. Porque empiezan las fiestas de mi ciudad, y siempre pienso que quizá las celebran por mí. Para convencerme a regañadientes. Para tirarme de la camiseta y sacarme una de esas sonrisas idénticas a las que te salen con 5 años. Me preparan un cumpleaños a lo grande. Con las mejores bandas del momento. Y toda esa gente que no conozco, pero que no deja de bailar en toda la noche. Los he visto tirados en el suelo a mi lado, y me han sonreído, aún sin saber porqué.

Los porteros de las discotecas que frecuento, aún me siguen pidiendo el DNI, como cuando tenía 15 años. Y yo últimamente siento que cada vez necesito que me cuiden un poco más, como si fuese ligado a los años. Cuánto más mayor, más mimos. Lo noto porque antes solía correr, recorría la vida a velocidad vertiginosa, y ahora me gusta mirarla despacio, disfrutar cada momento, cada segundo. Las prisas me las dejé. Hoy quiero caminar tranquila y que todo esté en paz y pueda disfrutarlo.

1.4.09

Chiste

Me he quitado el reloj en el Café D’annnuzio, para que no pase el tiempo cuando pienso en ti. Deducir que no importan las palabras, ni los libros, si puedo sentirte cerca todos los días. Y me persiguen los chicos majos con barba, como Ramón, el de The new Raemon y me invento mil excusas, para que me abraces un poco y no se note que me pones nerviosa, si me miras. Y me dices "adiós", siempre tan indiferente. Y te escribo un mensaje, como quién no quiere la cosa, para recordarte que aún no me he movido de tu boca, aunque no estés y ahora bebo aire frío, en vez de tu aliento y me imagino una vida contigo, sin que lo sepas. Porque hay cosas que no tienes porqué saber. Todas las ganas que no se han ido, de colarme entre tus piernas y hacer de ti, mi nuevo refugio.

24.3.09

Vieja gloria

Te van a partir la cara, como no muevas un dedo. Y te lo dice una voz suave, y se vuelve eterno el escalofrío. Tú, mientras, te metes donde no te llaman. Señalas a las pijas que gritan "¡No al capitalismo!" con esas botas que deben valer 100, o 200 pavos. Todo lo que has podido ganar este mes. Y da gracias. A veces tienes un día bueno y sólo te basta estar al sol, dar una vuelta, comprarte algo, desayunar en el suelo. Todo eso. No importa si no soy como imaginabas, ya lo sé. Y bueno, supongo que ya te has cansado de lo mismo de siempre. De las mismas conversaciones de siempre. Del dolor punzante, en la nuca. En las rodillas. Joder, en el alma, todos los días de tu puta vida. Y no vas a volver la vista atrás, porque te agotan las historias tan estructuradas, tan marcadas por el paso de tus manos en mi cara y tus besos con sabor, a todo el amor que llevabas dentro y es increíble que ahora, no quiera ni tocarte, ni siquiera un roce, furtivo, como los de antes, cuando estabas por casa. Oye, dime cómo te llamas, que voy a buscarte, y te beso, la espalda, claro. Y te invito, a lo que tú quieras. Y te digo, todo lo que te apetece oír.